
En un partido con dedicatoria para los seguidores rojiblancos que viven en el DF o que no tienen la posibilidad de asistir con frecuencia al Estadio Jalisco, Chivas jugó su tercera semifinal en la Copa Libertadores en el Estadio Azteca que presentó alrededor de 80 mil aficionados.
El partido presentó un primer tiempo con el dominio de posesión de balón por parte del Guadalajara pero lento y sin muchas aproximaciones por parte de ninguno de los dos equipos que se fueron al descanso con el marcador igualado a cero goles.
La segunda mitad comenzó con un mejor ritmo de partido y con la intención de ambos equipos por ponerse al frente. Apenas transcurría el minuto 3, cuando Héctor Reynoso intentó despejar el balón y cometió el error de dejarla en manos de Juan Manuel Olivera que centró de cabeza el balón para Olarra poniendo al frente a la U. de Chile.
Chivas reaccionó y se fue con todo al frente para tratar de emparejar el marcador. Solamente 5 minutos les duró el gusto a los chilenos, ya que el Guadalajara consiguió el empate gracias a un tiro de esquina que remató Omar Bravo que rechazó el portero Miguel Ángel Pinto a los pies de Omar Arellano que de zurda mandó el balón al fondo de las redes.
El resto del partido la U. de Chile se encerró en su terreno negando la llegada del equipo tapatío que tuvo el 2-1 en jugadas de Alberto Medina y Omar Arellano que no pudieron concretar.
El partido de vuelta se juega el martes 3 de agosto en Santiago de Chile, en el que Chivas necesitará ganar por cualquier marcador o empatar a dos goles o más ya que el empate a cero les daría el pase a los andinos y el empate a uno lo llevaría directamente a la tanda de penaltis.





